Llena tu boca de alabanza…

“Sea llena mi boca de tu alabanza, de tu gloria todo el día” (Sal.71:8)

El lenguaje diario nos hace ir en diversidad de divagaciones, solemos leer el periódico o ver las noticias y pronto la tertulia de la sobremesa se llena del comentario del día, tristemente la chimuchina de la farándula impregnó los tabloides de conocidos diarios, y luego nos encontramos hablando de Juanito de las Mercedes y su nueva infidelidad, que el el político Mengano dijo que el Presidente era un fiasco, etc., etc. Con el terremoto/tzunami de mi país  no pasaron las horas y comenzaban las críticas hacia la gestión de nuestros gobernantes, y la actitud tan indolente del periodismo internacional tratando a nuestro país como si fuera lo peor de sudamerica.

Quería opinar, y reclamar frente a tanta mugre mediática que se promovía sobre mi tierra, pero el Espíritu me vivificó la Palabra, y fue así que le dije al Señor “LLena mi boca de tu alabanza, de tu gloria todo el día“. Y cambio mi perspectiva.

Es que muchos se llenan de palabras para halagar, para sobar la espalda de otros, pero también para destruir, para “derribar”, para “desbaratar”, para criticar maliciosamente y  dañar a otros, y la voz de Dios en cuello dice “Llena tu boca de mi alabanza”. Es que todos abusamos de  alguna vez de ese libre albedrío para hablar, sea lo que sea, transformamos nuestros labios en una verdadera arma terrorista contra el pensamiento, contra la dignidad, y llenamos nuestra boca de alabanzas hacia quien dice las cosas mas deslenguadas y “aparentemente” acertivas, sea a un excelente orador contra los carismáticos,  sea  a una tal guerrillera del pensamiento se le ocurra tratar a los demás de enfermos, estúpidos  y necios ¿ es digno de loar por el resto de la blogosfera su aparente actitud de valiente deslenguamiento? Llena tu boca de SU alabanza

Es que llenando nuestros labios con el arsenal del corazón o mataremos o daremos vida, y si la exhortación del salmista es a llenarnos de SU ALABANZA, entonces deberemos depurar nuestro interior de aquello que hace de la palabra una bala de perversos pensamientos, y recurrir con prontitud a todo lo honesto, a todo lo puro, a todo lo de buen nombre, aquello que tiene virtud, aquello que es digno de alabanza.

El terrorismo religioso no es solo vinculable a grupos extremistas de musulmanes que mata cristianos, eso es parte de las guerras y punto, el verdadero terrorismo es el que mata el alma, o intenta corromperlo con la  indolencia.

La murmuración es una forma de actuar terrorista que no desgarra los brazos ni derrama sangre,  pero es tan terrorista como la de la guerrilleras acciones o  los movimientos anarquistas,  debiera ser universalmente condenada con todas sus formas, encubiertas, publicitadas en blog, etc, aquellos que la practican deben  ser considerados como asesinos de la verdad, cuando hablan mal de otros, cuando maquinan en sus corazones contra el  amigo y enemigo.

Llena tu boca de SU alabanza, es usar el lenguaje de Dios para hablar en medio de los afanes de la vida, no solo con la gratitud permanente hacia los cielos y la expresión exultante por SUS proezas, es recuperar el alma del oyente, del lector del que observa, sacarla de las garras infectadas de maldad y ponerla en resguardo, en la fortaleza de la Palabra.

LLenarnos de SU alabanza, no es sólo tararear un cántico en medio de la liturgia, es transformarnos en canción todo el día y desatar la armonía de los adagios del lenguaje, del paso sincopado de una  conversación, y como lo habrá dicho San Agustín  “debemos ser aleluya de los pies a la cabeza“.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s