¿Confabulados con el Silencio?

Hay veces que el silencio es mucho más agradable que escuchar con el oido interior el ruido del mal hablar, al que usa la grosería como lenguaje común se le denomina “Soez”, y el popularizar el  mismo lenguaje le ha llevado a la denominación de “Coa”, propio de los recintos penitenciarios y sectores marginales con acceso precario a la educación, donde pareciera que el que mete más ruido es el que manda. Hay casos en que suele escucharse no porque quien lo habla sea soez o vulgar,  a quienes padecen Alzaimer o Alterosclorosis suelen escapárseles ciertas palabras que quizás nunca en su vida acostumbraron a decir, y bueno, están también los que padecen el Síndrome de Tourette, y otros que lo hacen de puro placer.

Pero hay otras veces que no necesariamente una grosería es un ruido en medio de un diálogo o de la lectura, el ruido de la queja por Justicia es ensordecedor para quienes no la hacen, el ruido de la predicación por la Santidad es molesto para el que sabe que no vive conforme a ella. Y el ruido de la Sabiduría y la prudencia, es tan molesto para el que no ha sabido distinguir si ir contra las herejías o contra los herejes, o contra ambos indiscriminadamente.

“A veces, el silencio es la peor mentira” (1), pero “algunos lo encuentran insoportable porque tienen demasiado ruido dentro de ellos mismos” (2), además ” en boca cerrada no entran moscas”. Si el problema de hoy no es quedarse callado, sino que hablar descontrolados por la pasión de lo personalmente urgente, el silencio no dura para siempre, pero una palabra es capaz de calar profundo por toda la eternidad.

Así como hay falsos profetas, también hay falsos testigos que hablan mentira, y también los que siembran discordia entre los hermanos (Prov.6:19), y no es necesario hablar el engaño absoluto,  basta  que hable con las medias verdades y las medias mentiras para que  lo falso sea procreado, y con medias verdades y medias mentiras podemos sembrar medias discordias, pero al final, como creemos en absolutos, sabemos que una media verdad o media mentira son mentira y punto, y las semillas de las medias palabras siempre siembran discordia. Entonces o mejor decides hablar seguro que no sembrarás discordia o mejor guardar silencio para evitarlas. Y otras veces, mejor callar con sentido común que inspirado por el indolente deseo de hacer creer las medias mentiras.

“Los sabios guardan la sabiduría…”, y abren sus bocas precisamente para que no salga de ellas sino sabiduría, “…pero la boca de los necios es calamidad cercana…” (Prov. 10:14), porque no les importa “…matar a sus profetas y apedrear a los que le son enviados”, además de la pudrición que trae consigo.

“El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo; Mas el hombre prudente calla.” (11:12) y no es que se mantenga indolente frente a , pero es mayor el sentido comun del prudente, que no andará en chisme faranduleros, y se demostrará además integro en sus obras sabias y lenguaje acertivo, demostrará  la fidelidad a su servicio al prójimo de la que hoy por hoy es escasa aún entre hermanos. (v.13).

Sea que hables, sea que calles, permítete oír la voz de la Sabiduría que clama por la calles, la necedad suele ser tan  ensordecedora que resulta  díficil poder  distinguirla y seguirla: Sabiduría por un lado, el caudaloso río de la razón y el sentido de la lógica  humana por el suyo, y la fastidiosa necesadad  del hablar temerario por otro.

El silencio también es música, haz música con tus palabras… por favor!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s